Cuarta entrega: palmicultura regenerativa, el valor del reciclaje de la biomasa producida por la palma de aceite

Foto: Nolver Atanacio Arias.

Por:

Nolver Atanacio Arias Arias, Investigador titular, Coordinador programa de Agronomía Cenipalma


Uno de los cuatro principios claves para conservación y regeneración de los suelos, es el aporte y reciclaje de la biomasa por los múltiples impactos que esta práctica tiene en la salud de los suelos y los agroecosistemas. En el caso de la palma de aceite, es una práctica particularmente viable a partir de la biomasa generada por la misma palma, y como ya se mencionó en la tercera entrega de esta serie sobre palmicultura regenerativa, a través del manejo de la diversidad de la vegetación presente en el agroecosistema y las leguminosas establecidas como cobertura vegetal.

Con respecto a la biomasa generada por la palma, es posible dividirla en dos fracciones: la biomasa que no sale del agroecosistema (hojas, inflorescencias masculinas, bases peciolares y raíces) (Figura 1a) y aquella que sale del agroecosistema (racimos de fruta) y que puede retornar a cultivo principalmente en forma de racimos vacíos (tusas) (Figura 1b), fibra, cuesco, lodos o cenizas de caldera.

palmicultura regenerativa, el valor del reciclaje de la biomasa producida por la palma de aceite
Figura 1a. Distribución de hojas de la palma para el reciclaje en cultivos híbridos OxG. 1b. Aplicación de racimos vacíos (tusas) en palmas E. guineensis. Fotos: Archivo.

Con relación a la biomasa que “no sale” del agroecosistema, especialmente las hojas y las inflorescencias masculinas, pueden llegar a representar aportes anuales cercanos a 19 t de materia seca (MS) por hectárea al año en una plantación adulta y para el caso de la biomasa que puede retornar al cultivo, alrededor de 12 t de materia seca por hectárea para una producción media de 30 t de Racimos de Fruta Fresca (RFF) por hectárea. Es decir, alrededor de 31 t de (MS) por hectárea al año las cuales pueden impactar la regeneración biológica, física y química de los suelos.

Con el reciclaje de biomasa es posible lograr la regeneración biológica en la medida en que se incrementa el carbono y la materia orgánica (MO) (Figura 2a) en los suelos, con respuestas registradas en incrementos superiores a 2 puntos porcentuales en la (MO), especialmente en los primeros cinco centímetros del suelo, a partir de las mejores prácticas de reciclaje y el aporte de racimos vacíos. Los mayores contenidos de carbono orgánico en el suelo tienen impacto directo en el incremento de las poblaciones de microorganismos (Figura 2b) y macroorganismos los cuales se ven favorecidos por la mayor disponibilidad de recursos para su reproducción, además de condiciones de mayor estabilidad en cuanto humedad del suelo y temperatura.

Figura 2a. Aspecto del suelo enriquecido con materia orgánica por aportes de biomasa. 2b.
Figura 2a. Aspecto del suelo enriquecido con materia orgánica por aportes de biomasa. 2b. Fotos: Archivo.

Con base en los incrementos de materia orgánica y la mayor actividad macro y microbiológica, es posible lograr la regeneración física de los suelos, principalmente representada por el mejoramiento de la agregación de las partículas del suelo (estructura) y el incremento de la estabilidad estructural de dichos agregados (Figuras 3a y 3b), que se sustenta en forma directa por la acción del carbono orgánico y por otra parte por la actividad de la fauna y flora dentro del suelo los cuales, a través de compuestos orgánicos, favorecen la “cementación” de las partículas del suelo. A partir de una mejor estructura es previsible el incremento de la porosidad total del suelo, la reducción de la densidad aparente, la disminución de la compactación, el incremento de la capacidad de infiltrar agua en el suelo, y al final la reducción de la erosión asociada con la disminución de la escorrentía.

palmicultura regenerativa, el valor del reciclaje de la biomasa producida por la palma de aceite
Figuras 3a y 3b. Aspecto de una adecuada estructuración de las partículas del suelo, asociada con adecuados contenidos de materia orgánica y actividad de macro y microorganismos. Fotos: Archivo.

Por otra parte, es posible lograr la regeneración química en la medida en que se incrementa la capacidad de intercambio catiónico (CIC) de los suelos y parte de los nutrientes extraídos del agroecosistema son reciclados y contribuyen en forma positiva con el balance de nutrientes en el suelo. En el caso de las hojas recicladas, cuando se ejecuta la poda y cosecha de las palmas, estas hojas pueden contener, por ejemplo, alrededor de 1,5% de potasio (K) lo que puede llegar a representar alrededor de 285 kg de K/ha/año. Adicionalmente, si se devuelven los racimos vacíos al campo, se podrían aportar alrededor de 240 kg de K/ha/año, en total, cerca de 525 kg de K, equivalentes a un reciclaje de 3,67 kg de K/palma/año para el caso de palmas Elaeis guineensis.

Se destaca que la regeneración de la fertilidad química del suelo, lograda a través del reciclaje de la biomasa, sustenta su mayor impacto en el incremento de la (CIC), en la liberación gradual de los nutrientes y en el favorecimiento de microrganismos relacionados con la disponibilidad de nutrientes como: bacterias solubilizadoras de fósforo, de potasio y otros capaces de aportar nitrógeno y micronutrientes. Tasas de liberación de nutrientes desde los 6 hasta los 18 meses, en función del tipo de biomasa, impactan positiva y sosteniblemente la química del suelo.

Finalmente, es importante tener en cuenta que la palmicultura regenerativa, de la mano con el reciclaje de la biomasa, se ocupa de:

  1. Lograr el mayor impacto a través de la adecuada distribución y dispersión de las hojas y la biomasa que reingresa al ecosistema, evitando “apiles” o arrumes.
  2. Facilitar el proceso de degradación natural de la biomasa permitiendo la mayor superficie de contacto de dicha biomasa con la superficie del suelo.

Con lo anterior, es posible mantener procesos continuos de mejoramiento físico, químicos y biológicos del suelo. Todo esto, sin olvidar los beneficios adicionales del reciclaje de la biomasa como el manejo de barrenadores de raíces y la conservación de la humedad en el suelo, de suma relevancia en escenarios actuales de cambio y variabilidad climática.

Lea más notas del especial
Visited 103 times, 1 visit(s) today

Los comentarios están cerrados.

[swpm_login_form]