Nota técnica 1. Parámetros claves en la calidad del aceite de palma: del campo a la planta. Ácidos Grasos Libres (AGL) – Indicador clave de la calidad del aceite de palma

Nota técnica 1.
Por: 
Juliana Zarate Jiménez, Auxiliar de investigación II de Cenipalma
Jesús García Núñez, Coordinador Programa de Procesamiento de Cenipalma
Programa de Procesamiento, Área de Calidad y Nuevos Usos

La concentración de ácidos grasos libres (AGL) es un parámetro analítico de gran importancia en la industria del aceite de palma, ya que proporciona una medida directa de la caracterización y evaluación de la calidad del aceite crudo de palma (APC). Un contenido elevado de AGL no solo reduce el rendimiento en los procesos de refinación, sino que también impacta la estabilidad oxidativa del producto, acortando su vida útil. Además, valores fuera de los límites establecidos por normativa pueden restringir el acceso a mercados internacionales, donde las exigencias de calidad son cada vez más estrictas¹.

El nivel de AGL en el APC es un reflejo del manejo de la fruta durante la cosecha, el transporte y el procesamiento. Niveles elevados indican deterioro del material vegetal, reduciendo la vida útil del aceite debido a procesos de oxidación de los ácidos grasos insaturados contenidos en el aceite.

En Colombia, la Resolución 2154 de 2012 del Ministerio de Salud y Protección Social establece un límite máximo de 5 % de AGL en el APC². Sin embargo, mercados internacionales como la Unión Europea y Estados Unidos requieren niveles inferiores, generalmente por debajo del 3 %.

Factores que influyen en los niveles de AGLFactores que influyen en los niveles de AGL

Estudios y seguimientos realizados por Cenipalma a nivel nacional en el trascurso de los años 2022-2024 muestran un promedio de AGL del 3,05 %, lo que indica un nivel aceptable en comparación con los estándares establecidos. Es importante destacar que muchas plantaciones y plantas de beneficio han implementado prácticas claves para reducir los niveles de AGL en el aceite de palma crudo (APC), estas prácticas incluyen:

Prácticas en campoPrácticas en planta
Cosecha en el punto óptimo de madurez. Evitar la recolección de frutos sobremaduros.Manejo del fruto en tolva. Evitar el maltrato de los frutos en la tolva.
Reducir el tiempo entre cosecha y procesamiento. Transportar los RFF a la planta en menos de 24 horas. Procesar la fruta lo antes posible. Reducir tiempos de espera en patios de recepción y esterilizar lo antes posible para inactivar la enzima lipasa.
Mejorar la manipulación de los racimos. Minimizar el número de golpes en los RFF antes de llegar a la planta de beneficio.Uso de preclarificadores. El aceite extraído de los preclarificadores tiene un contenido más bajo de ácidos grasos libres que el del resto del proceso.
Almacenar adecuadamente los racimos. Evitar la exposición a la intemperie y la acumulación prolongada.Controlar la temperatura y el tiempo en la clarificación. Evitar oxidación prematura del aceite.
Mantenimiento de equipos. Prevenir contaminación y deterioro del aceite por materiales en contacto con el producto.
Limpieza de equipos. Equipos sucios y con mugre acumulada incrementen el deterioro del aceite.

El control de los AGL es fundamental para garantizar la calidad del aceite de palma y su aceptación en los mercados internacionales. La implementación de buenas prácticas en campo y planta de beneficio permite minimizar la formación de AGL y mejorar la rentabilidad del proceso productivo.

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Referencias

¹ S. M. Rincón M. y D. M. Martínez C., “Análisis de las propiedades del aceite de palma en el desarrollo de su industria,” Cenipalma, 30 de julio de 2009.
² Comisión del Codex Alimentarius. (2018). STANDARD FOR NAMED VEGETABLE OILS CODEX STAN 210-1999. 53–54
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